13 noviembre 2015

Viejo termine de cursar la ultima materia de la facultad !!!

Papa,
          Hoy es un gran día, es el último día de clases del último año de la carrera de sociología,  después de tanto esfuerzo, pude lograrlo, me faltan algunos finales y terminar la tesis, el proyecto lo tengo aprobado, pero falta el trabajo de campo, eso te va a aburrir, otro día te lo cuento, quiero que sepas que valió la pena, siempre festejaste con tus compañeros de secundario del nacional, todos los aniversarios que pudiste asistir, tenías muchas ganas de seguir estudiando, pero la vida te llevo a trabajar de chico y bancar a la familia, por la partida del abuelo, pero hoy cuando salga a las 21:15 del viernes 13 de noviembre, me voy a acordar de vos, obvio que si estuvieras acá, los volverías loco a todos hablando de tu hijo, para eso la tenemos a mama, que sigue resistiendo el paso del tiempo, con la misma energía y ganas de vivir que vos nos inculcaste, encontré muchos amigos nuevos, son más chicos, ellos me incorporaron sin preguntarme la edad, ni de dónde venía, me abrieron la puerta de su amistad y compañerismo, debatimos, nos reímos, nos puteamos, nos cambiamos resúmenes, tp, artículos, libros, apuntes, pero fundamentalmente nos divertimos, yo la pase bien, fue como un túnel del tiempo a mi adolescencia tardía, fue como revivir las mejores épocas que tiene un estudiante, mas allá de los nervios de los parciales y finales, de los orales y escritos, de las presiones, de las monografías, entre todos nos apoyamos, ellos son los grandes, no yo, ellos supieron compartir su momento con alguien que desentonaba, por la edad y por los chistes, me llevo el mejor de los recuerdos, nostalgia de la cursada, pero sobre todo, la alegría de conocer seres que a pesar de pensar y obrar distinto, me hicieron seguir creciendo, mucho más que los textos, los sentimientos no se aprenden, se sienten.
      Sabes Papa, Sofía y Camila, tus nietas, tachaban los días que faltaban para que termine, el calendario está en la heladera, la alegría de ellas de saber que su papa, ya no va a estar en falta a la hora de dormirse o de cenar, de hacer la tarea o de jugar con el rayo veloz, (otro día te explico), la mayoría de las veces llegaba y estaban dormidas, ya se terminaron esos días de encierro para estudiar a presión. Pero tengo que contarte que esto no hubiese sido posible sin el apoyo incondicional de Yanina, alentando en los momentos de confusión y estrés, aunque también en los momentos de mi vagancia, ella siempre entendió que tenía que hacer una carrera universitaria y me convenció, aunque cueste lo que cueste y terminarla, me dejaba la cena en la mesa cuando llegaba y me banco los últimos dos años, que te cuento "fueron muy intensos", mi agradecimiento a ella es "eterno", hubiese sido imposible llegar hasta acá.
       También te voy a recordar, hoy a la noche cuando vuelva a casa después del festejo de terminar la facultad, cuando me funda en abrazos con las mujeres de casa y ahí voy a transmitir mi emoción, que es la tuya, la de todos los que me quieren y me dan afecto, pero fundamentalmente nadie me va a poder sacar la sonrisa de acordarme de vos y decir: “Viejo termine de cursar la última materia de la facultad” y dedicártelo a vos estés donde estés.
      

07 noviembre 2015

Una cena de Colimbas del RI3



Una cena de Colimba del RI3
   
    Un 1° noviembre de 1989, es el día que nos dan de baja, el Ing. Arcuri cuenta, “nos bajaron del  VCTP después del campo, no bañamos y nos levantamos al otro día con la noticia de la primera baja, después de 8 meses de instrucción intensa, no entendíamos nada”, entre chistes y risas, la cena comenzó, previo a eso, íbamos llegando al “Bonorino”, parrilla de un ex soldado del RI3, de la clase 69, nos cuenta “Safe del copamiento, fui y llegue hasta la YPF, mas no me dejaron pasar”, recuerdo imborrable para el dueño de la parrilla, no está demás decir “un excelente anfitrión”, (la parrilla es buenísima), llego y me fundo en un abrazo con Nadal, abrazo que represento 26 años de ausencia, Carlitos, se nos emociona, Coria, infla el pecho, se agranda, ya valió la pena los tres años de organización y búsqueda, Carlitos Nadal no entendía nada, Coria, y otros nos habíamos visto hace 3 años, 23 años después en el RI1 en un asado, pero igual, al abrazo, fusión de sentimientos encontrados, sigue, cuarentones emocionados seguían llegando, el Tano Cinto, el Ing. Arcuri, el Dragoneante Baeza, el Gallego Garcia no llegaba, siempre tarde, pero llego, Tropeano, igual que hace 26 años, llegan mensajes de Montoya, “Loco, no llego la próxima nos vemos”, empezamos cerveza, va… cerveza viene, llega el asado, se arrima, Omar Rodriguez, a tranco lento, doble ancho, la cara me recuerda,.... escanea la cara de todos, 26 años, estamos distintos, el birrete ya no entraría, la tricota dos números más, nos miramos, la sorpresa infinita, la última vez que estuvimos juntos a comer, fue en el rancho, polenta al estilo Tropeano seguramente,  la vista borronea los recuerdos, por la presbicia, pero cada uno que llegaba, contaba lo mismo, ¿Che curso, para vos el peor baile, fue el del “borceguí cagado”?, estallamos de risa, seguimos buscando quien fue, debates, discusiones, la contamos mil veces, la misma anécdota, pero sigue vigente el recuerdo del Cabo 1° Rodriguez buscando al culpable.
       Muchas cosas nos pasan, todos tiramos recuerdos, en segundos se hace silencio, de esos que se reflexiona y te preguntas, como podes tener tan fresco en la memoria, la sensación de frío, calor, hambre, sueño, angustia, dolor, alegrías, sentís, te transportas, volves a vivir todo, como si fuera hoy, ayer, el ruido de las MAC, de los VCTP, los REOS, Unimog, La cuadra, la lubrilina del FAL, la sed, el orden cerrado, los alertas de guardia, los tiros de los edificios del puesto tribuna, la soledad de la noche, ese silencio se interrumpe, con más anécdotas, te acordas de tal cosa, de otra y viene el postre, el brindis, la foto, varias fotos, y la despedida, eterno abrazo del “nos vemos”, que “no se corte”, chau “amigo”, chau, marmita, chau colimba, hasta la próxima, hoy me levante y me dije que tiempo los vividos, buenas personas, buenos colimbas, buenos soldados, buena gente, lo más importante, el respeto de pensar diferente de los que nos pasó y encontrados en la misma emoción, un reencuentro simple de viejos hermanos, que siempre estará presente en nuestra memoria, como dijo el Tano Cinto, no esperemos, 26 años para recordarnos y reírnos.
     Fue un placer encontrarme con uds, siempre en el mejor de los recuerdos.

Abrazo muchachos, seguimos buscando y recordando a los que faltan, pero la próxima buscamos quien fue el del borceguí y otra vez, nos reímos todos !!