Papa,
Hoy es un gran día, es el último día
de clases del último año de la carrera de sociología, después de tanto esfuerzo, pude lograrlo, me
faltan algunos finales y terminar la tesis, el proyecto lo tengo aprobado, pero
falta el trabajo de campo, eso te va a aburrir, otro día te lo cuento, quiero
que sepas que valió la pena, siempre festejaste con tus compañeros de
secundario del nacional, todos los aniversarios que pudiste asistir, tenías
muchas ganas de seguir estudiando, pero la vida te llevo a trabajar de chico y
bancar a la familia, por la partida del abuelo, pero hoy cuando salga a las
21:15 del viernes 13 de noviembre, me voy a acordar de vos, obvio que si
estuvieras acá, los volverías loco a todos hablando de tu hijo, para eso la
tenemos a mama, que sigue resistiendo el paso del tiempo, con la misma energía y
ganas de vivir que vos nos inculcaste, encontré muchos amigos nuevos, son más
chicos, ellos me incorporaron sin preguntarme la edad, ni de dónde venía, me
abrieron la puerta de su amistad y compañerismo, debatimos, nos reímos, nos
puteamos, nos cambiamos resúmenes, tp, artículos, libros, apuntes, pero
fundamentalmente nos divertimos, yo la pase bien, fue como un túnel del tiempo
a mi adolescencia tardía, fue como revivir las mejores épocas que tiene un
estudiante, mas allá de los nervios de los parciales y finales, de los orales y
escritos, de las presiones, de las monografías, entre todos nos apoyamos, ellos
son los grandes, no yo, ellos supieron compartir su momento con alguien que
desentonaba, por la edad y por los chistes, me llevo el mejor de los recuerdos,
nostalgia de la cursada, pero sobre todo, la alegría de conocer seres que a
pesar de pensar y obrar distinto, me hicieron seguir creciendo, mucho más que
los textos, los sentimientos no se aprenden, se sienten.
Sabes Papa, Sofía y Camila, tus nietas,
tachaban los días que faltaban para que termine, el calendario está en la
heladera, la alegría de ellas de saber que su papa, ya no va a estar en falta a
la hora de dormirse o de cenar, de hacer la tarea o de jugar con el rayo veloz,
(otro día te explico), la mayoría de las veces llegaba y estaban dormidas, ya
se terminaron esos días de encierro para estudiar a presión. Pero tengo que
contarte que esto no hubiese sido posible sin el apoyo incondicional de Yanina,
alentando en los momentos de confusión y estrés, aunque también en los momentos
de mi vagancia, ella siempre entendió que tenía que hacer una carrera
universitaria y me convenció, aunque cueste lo que cueste y terminarla, me dejaba la cena en
la mesa cuando llegaba y me banco los últimos dos años, que te cuento "fueron muy intensos", mi agradecimiento a ella es "eterno", hubiese sido imposible
llegar hasta acá.
También te voy a recordar, hoy a la
noche cuando vuelva a casa después del festejo de terminar la facultad, cuando
me funda en abrazos con las mujeres de casa y ahí voy a transmitir mi emoción,
que es la tuya, la de todos los que me quieren y me dan afecto, pero
fundamentalmente nadie me va a poder sacar la sonrisa de acordarme de vos y
decir: “Viejo termine de cursar la última materia de la facultad” y dedicártelo
a vos estés donde estés.