14 julio 2021

CUBA, antes y después de mayo de 2009

 

CUBA

Antes y después de mayo de 2009

         Desde mi adolescencia, a principios de los 80”, mis oídos recibían historias de detención, secuestros, pedidos de explicación y búsqueda de detenidos desaparecidos, más aún, por mi casa en Floresta, fui testigo de hechos violentos, bomba en la comisaría 43, persecuciones, heridos y huellas de sangre en los postes de la calle de la esquina en Gualeguaychú y Avellaneda; fueron pasando los años y fui forjando una ideología, seguramente como decimos en sociología,  a través de mi proceso de socialización, en ámbitos que nada tenía que ver con la politización partidaria familiar.  En la víspera de la llegada de la democracia en 1983, me acerqué a un comité de la UCR, año atrás fui motivado, luego de haber escuchado a Raúl Alfonsín en Radio Excelsior durante el conflicto de Malvinas, expresando su rechazo al conflicto bélico, obviamente me hice Alfonsinista, para luego transformarme en Radical, militante de la Franja Morada Secundarios y más tarde el 12 de julio de 1987 afiliado a la UCR de la vieja 7ma de la Capital (CABA).

       Mi adolescencia, fue marcada por la mística, la prepotencia de trabajo, fui dirigente del movimiento estudiantil, como así también, colaboraba en ONG, como la fundación “Che Pibe”, acompañábamos a familias que tenían chicos adictos al poxi-ran en Villa Fiorito, a metros de la casa donde había nacido el Diego; fue una etapa de militancia política, voluntariado, en donde siempre estaba presente la música, sea "Nacional", desde lo romántico, Pop, predominaba mas el Heavy Metal, pero me gustaba mucho frecuentar los recitales de música popular, en esa época, íbamos a ver muchos recitales en vivo, uno de ellos fue "Los Quilapayún", agrupación folclórica chilena, por lo cual todos cantábamos la canción “El Pueblo unido jamás será vencido”, levantando el brazo izquierdo, apretando el puño, como así también  con canciones de Silvio Rodríguez y Pablo Milanés, Mercedes Sosa entre otros, canciones populares de contenido profundo, de identificación con el modelo que queríamos descubrir y debatir, con la igualdad y la solidaridad, como eje de construcción para la distribución de la riqueza equitativa, agregando viejas discusiones sobre las contradicciones fundamentales de la sociedad, en un contexto anterior a la caída del muro y donde la democracia se recuperaba en Argentina, impulsando al retiro de las dictaduras militares del continente.

    Con 40 años de edad, después de casado y con una hija de 2 años y medio en el 2009 , nos fuimos de vacaciones a Cuba, viajamos por Cubana de Aviación, primero a los Cayos Guillermo, Coco y Playa Pilar, luego a Varadero, en hoteles “All inclusive”, en cadenas como el Trip, Melia, con servicios exclusivos, excelente gastronomía, era 100 % Cuba, hasta que un día, en la playa, a metros del mar, había un parrillero del hotel, que ofrecía tilapia (Pescado), esperando el final de la cocción, comencé a preguntar sobre cómo estaba Cuba, como vivía su día a día, la respuesta del joven parrillero del hotel fue cortada, estaba incomodo, mirando para los costados (no había nadie) solo palmeras y cocoteros, luego de unos minutos, me dice: solo podemos hablar de: si le gusta "con o sin sal", "con o sin limón", extraña actitud, fue a partir de ese momento que comencé a indagar a cuanto cubano se me cruzaba, y por sorpresa: mismas preguntas y las respuestas eran siempre las mismas, solo podían hablar de los servicios del hotel y de su trabajo especifico.

    Días posteriores, dejamos la zona de las playas y nos fuimos en micro a “La Habana”, nos hospedamos en el hotel “Habana Libre” ex Habana Hilton, símbolo de la Isla, era el hotel más alto y más grande de Latinoamérica, construido en 1958, un año antes de la revolución, para después en la entrada de Fidel Castro en enero de 1959 a la Habana, fue ese hotel el cuartel general de los revolucionarios y Fidel se alojó durante 3 meses en la Suite 2324. Nuestra habitación no era una suite, pero era amplia y estaban las fotos de los barbudos revolucionarios en la cama y mobiliario igual que en la actualidad, solo que las fotos eran en blanco y negro. Salimos a recorrer la ciudad y como objetivo de nuestra estadía, era buscar una familia con un bebe y regalarles el cochecito de nuestra hija, además de objetos, juguetes y artículos de aseo, etc. Después de recorrer varios días, una tarde, en el malecón, vemos a una pareja muy humilde y se lo ofrecimos, tenían una beba de meses en brazos y aceptaron el regalo, le pedimos que se acerquen al hotel, para que reciban el resto de las cosas, le dimos los objetos y nos sacamos una foto, charlamos, sobre su vida, de que trabajaba, como vivían e intercambiamos datos, nos dice que no tienen teléfono fijo, celular menos, nos dio un numero de un vecino (era del PC), una dirección postal para que le escribamos una carta, quedamos tristes por el relato y las necesidades que nos manifestaron, fue bastante chocante para nosotros.

      En esos casi 21 días en Cuba, viví momentos de placer en cuanto a su geografía, llámese playas, estructura hotelera y atención de los cubanos, pero la alegría de ellos, no era genuina, todos los empleados que viven alrededor del turismo, además de sus salarios en pesos cubanos y sus raciones de comida, sus propinas son en CUC (peso convertible a dólar EEUU) o directamente en dólar billete o euros, que luego lo cambian en el mercado negro, desde ya, no era la realidad que vive la mayoría de la población.

      En varias ocasiones, siempre cuando entablaba una conversación sea en la calle o en el hotel, las personas miraban para los costados y se sentían perseguidos, en sus ojos había tristeza, acostumbramiento a la sumisión, miedo a expresarse, mal alimentados, en su mayoría bermudas, musculosa y ojotas, ropa descolorida del sol, era una instantánea de décadas atrás, parecía todo viejo, desde los autos de los 50” hasta las fachadas destruidas por la erosión del mar, parecía una ciudad bombardeada, pero sin bombas, deteriorada, en similitud al rostro de su población,  abatidos, me costaba entender lo del bloqueo, sentado desde las reposeras de las cadenas hoteleras más importantes del mundo, no encontraba explicación, de cómo vivían de forma diferenciada, los que eran del PC a diferencia de los demás, había privilegios.

      Otro momento fue tener la oportunidad de presenciar la movilización masiva más importante de Cuba, los 50 años del “1 de mayo” en el periodo de la revolución, miles de banderas de organizaciones sindicales y millares de personas, que en sus rostros se reflejaba la incomodidad y el no poder disimular que estaban en su mayoría obligados.

   Caminando por el barrio de Vedado, nos encontramos que  el menú para un turista era en CUC, para los residentes en pesos cubanos, el salario promedio de ese año era de 17 dólares mensuales, era extraño ingresar a un negocio con precios en CUC y otros para los demás, porque un jabón de tocador, estaban en las tiendas en CUC, impagable para un residente, un jabón era 1/3 de su salario, recordaba que en los hoteles, sobraban esos productos.

   Abrí los ojos y todo lo que había consumido de música y textos, desde el diario del Che en Bolivia, desde los relatos de Sierra Maestra, hasta las canciones de Silvio Rodríguez, se desvanecieron, era el unicornio, las utopías, se esfumaron al chocar la realidad y lo que vivi en CUBA, se convirtió de un sueño utópico que tenía, a un relato, un Granma que esclavizaba a la sociedad,  que se convirtió en otra, si otra “DICTADURA”, la misma de Fulgencio Batista, pero vista mas de 60 años después, que hoy tiene a su pueblo oprimido, sin libertad, sin elecciones libres, sin LIBERTAD de expresarse, sin democracia, Fidel Castro, había prometido volver a la Constitución del 40, optó por perpetuarse en el poder hasta su muerte, luego su hermano, ahora Diaz-Canel.

   Un sin fin de historias y anécdotas vividas en Cuba, me quedo con la calidez de su pueblo, la alegría a pesar de sus vivencias, su gente es maravillosa, la isla es un paraíso, merecen vivir la vida, tienen que vivir en LIBERTAD, en Democracia, poder expresarse, tener derechos, no tener miedo, ojalá, esa beba que recibió el cochecito, que hoy 2021 tendrá 12 años, pueda vivir su adolescencia en PAZ, con libertad y en democracia, que pueda elegir libremente a sus representantes y pueda soñar con una CUBA prospera y  que la consigna PATRIA y VIDA no sea en vano.

CUBA LIBRE

SOS CUBA

Sergio Petrocelli