03 julio 2016

Tus 8 décadas


Querido Oscar,

    Hoy no fue una noche cualquiera, hoy fue: “tu noche”, de esa tantas que esperamos con ansiedad y felicidad, fue una reunión de familia, de amigos, rodeado de muchas generaciones, tus hijas, nietos y bisnietos, siempre con la simpleza de dar hasta lo último, para hacernos sentir parte de tu historia, por la cual he participado casi 5 décadas de las 8 que te homenajeamos, no me alcanzaría, ni una extensa carta para describirte y contarles a todos como has vivido y como has disfrutado de los logros,  de cómo has compartido tu felicidad, la de los tuyos y la de todos los que te rodean,  pero aunque sé, que no te gusta, voy a decirte algo: muy pocas personas en esta tierra tiene el empuje, la honestidad, la solidaridad y los brazos abiertos para el prójimo, siempre presente en todos los hechos y momentos vividos de mi familia, en las buenas y en las malas, pero fundamentalmente siempre dispuesto a dar afecto y alegría en momentos que necesitamos.
  Sos un hombre con características extrañas, un Oscar, que, con tu voz, la cual pude escuchar y reconocer en la calle Florida a 60 metros a las 13 hs de un día hábil, has cautivado a miles de personas y seguís haciéndolo, pero hay una característica más importante que tu voz, son tus dedicatorias en las tarjetas de cumples, casamientos, bautismos, comuniones, y toda celebración que existiese, en pocas líneas, resumís lo que sos, un tipo que escribe con el corazón, y sabe sintetizar en pocas palabras lo que sentís por el otro.
   Tu fiesta, fue nuestra fiesta, mirar a los costados y observar en cada rincón todo detalle de amor, no se encuentra a diario, la preparación del evento sorpresa, fue una genialidad de tus hijas, con el apoyo logístico de todo tu entorno familiar y de amigos, todo estuvo al mismo nivel que tus emociones, a tal extremo, que paso muy rápido, nos hubiera gustado parar el reloj aunque sea por esta noche y poder disfrutar más de tus abrazos y extensas locuciones, aunque te pidan síntesis e intentes convencer a Olga de subir a un avión.
  Querido Oscar, en nombre de los Petrocelli, de mi mama, si me dejan, quiero agradecerte todo lo que nos brindaste en estas 8 décadas, mi viejo estará feliz observando desde donde este, sabiendo que su amigo, disfrutó de su homenaje, pero sobre todo, feliz de saber que seguís en ese camino, de brindar afecto y cariño y hacernos sentir parte de tu familia, en cada abrazo, en cada momento, en cada ocasión, sin pedir nada a cambio, falta mucho camino por recorrer, Oscar, hoy los homenajeados fuimos nosotros de haber compartido tu cumple de 80 años.

Con mucho afecto y cariño.
Un simple “Gracias” y un Fuerte abrazo,

De Sergio