CUBA
Antes y después de mayo de 2009
Desde mi adolescencia, a principios de
los 80”, mis oídos recibían historias de detención, secuestros, pedidos de
explicación y búsqueda de detenidos desaparecidos, más aún, por mi casa en Floresta, fui testigo de hechos violentos, bomba en la comisaría 43, persecuciones, heridos y huellas de sangre en los postes de la calle de la esquina
en Gualeguaychú y Avellaneda; fueron pasando los años y fui forjando una
ideología, seguramente como decimos en sociología, a través de mi proceso de socialización, en
ámbitos que nada tenía que ver con la politización partidaria familiar. En la víspera de la llegada de la democracia
en 1983, me acerqué a un comité de la UCR, año atrás fui motivado, luego de haber escuchado a Raúl
Alfonsín en Radio Excelsior durante el conflicto de Malvinas, expresando su
rechazo al conflicto bélico, obviamente me hice Alfonsinista, para luego
transformarme en Radical, militante de la Franja Morada Secundarios y más tarde
el 12 de julio de 1987 afiliado a la UCR de la vieja 7ma de la Capital (CABA).
Mi adolescencia, fue marcada por la mística, la
prepotencia de trabajo, fui dirigente del movimiento estudiantil,
como así también, colaboraba en ONG, como la fundación “Che Pibe”, acompañábamos a familias que tenían chicos adictos al poxi-ran en Villa Fiorito, a metros de la casa donde había
nacido el Diego; fue una etapa de militancia política, voluntariado, en donde siempre estaba presente la música, sea "Nacional", desde lo romántico, Pop, predominaba mas el Heavy Metal, pero me gustaba mucho frecuentar los
recitales de música popular, en esa época, íbamos a
ver muchos recitales en vivo, uno de ellos fue "Los Quilapayún", agrupación folclórica chilena, por lo cual todos
cantábamos la canción “El Pueblo unido jamás será vencido”, levantando el brazo izquierdo, apretando el puño, como así
también con canciones de Silvio
Rodríguez y Pablo Milanés, Mercedes Sosa entre otros, canciones populares
de contenido profundo, de identificación
con el modelo que queríamos descubrir y debatir, con la igualdad y la solidaridad,
como eje de construcción para la distribución de la riqueza equitativa, agregando viejas discusiones sobre las contradicciones fundamentales de la sociedad, en
un contexto anterior a la caída del muro y donde la democracia se recuperaba en
Argentina, impulsando al retiro de las dictaduras militares del continente.
Con 40 años de edad, después de casado y con una hija de 2 años y medio en el 2009 ,
nos fuimos de vacaciones a Cuba, viajamos por Cubana de Aviación, primero a los Cayos
Guillermo, Coco y Playa Pilar, luego a Varadero, en hoteles “All inclusive”, en
cadenas como el Trip, Melia, con servicios exclusivos, excelente gastronomía, era 100 % Cuba, hasta que un día, en la playa, a metros del mar, había un parrillero del hotel, que ofrecía tilapia (Pescado), esperando el final de la cocción, comencé a preguntar sobre cómo estaba Cuba,
como vivía su día a día, la respuesta del joven parrillero del hotel fue
cortada, estaba incomodo, mirando para los costados (no había nadie) solo
palmeras y cocoteros, luego de unos minutos, me dice: solo podemos hablar de:
si le gusta "con o sin sal", "con o sin limón", extraña actitud, fue a partir de
ese momento que comencé a indagar a cuanto cubano se me cruzaba, y por sorpresa: mismas preguntas
y las respuestas eran siempre las mismas, solo podían hablar de los servicios
del hotel y de su trabajo especifico.
Días posteriores, dejamos la zona de las playas y nos fuimos en micro a “La Habana”, nos hospedamos en el hotel “Habana Libre” ex Habana
Hilton, símbolo de la Isla, era el hotel más alto y más grande de Latinoamérica, construido en
1958, un año antes de la revolución, para después en la entrada de Fidel Castro
en enero de 1959 a la Habana, fue ese hotel el cuartel general de los
revolucionarios y Fidel se alojó durante 3 meses en la Suite 2324. Nuestra
habitación no era una suite, pero era amplia y estaban las fotos de los
barbudos revolucionarios en la cama y mobiliario igual que en la actualidad,
solo que las fotos eran en blanco y negro. Salimos a recorrer la ciudad y como
objetivo de nuestra estadía, era buscar una familia con un bebe y regalarles el
cochecito de nuestra hija, además de objetos, juguetes y artículos de aseo, etc.
Después de recorrer varios días, una tarde, en el malecón, vemos a una pareja
muy humilde y se lo ofrecimos, tenían una beba de meses en brazos y aceptaron
el regalo, le pedimos que se acerquen al hotel, para que reciban el resto de
las cosas, le dimos los objetos y nos sacamos una foto, charlamos, sobre su
vida, de que trabajaba, como vivían e intercambiamos datos, nos dice que no
tienen teléfono fijo, celular menos, nos dio un numero de un vecino (era del
PC), una dirección postal para que le escribamos una carta, quedamos tristes
por el relato y las necesidades que nos manifestaron, fue bastante chocante
para nosotros.
En esos casi 21 días en Cuba, viví
momentos de placer en cuanto a su geografía, llámese playas, estructura
hotelera y atención de los cubanos, pero la alegría de ellos, no era genuina,
todos los empleados que viven alrededor del turismo, además de sus salarios en
pesos cubanos y sus raciones de comida, sus propinas son en CUC (peso
convertible a dólar EEUU) o directamente en dólar billete o euros, que luego lo
cambian en el mercado negro, desde ya, no era la realidad que vive la mayoría
de la población.
En varias ocasiones, siempre cuando
entablaba una conversación sea en la calle o en el hotel, las personas miraban
para los costados y se sentían perseguidos, en sus ojos había tristeza, acostumbramiento
a la sumisión, miedo a expresarse, mal alimentados, en su mayoría bermudas,
musculosa y ojotas, ropa descolorida del sol, era una instantánea de décadas
atrás, parecía todo viejo, desde los autos de los 50” hasta las fachadas
destruidas por la erosión del mar, parecía una ciudad bombardeada, pero sin
bombas, deteriorada, en similitud al rostro de su población, abatidos, me costaba entender lo del bloqueo,
sentado desde las reposeras de las cadenas hoteleras más importantes del mundo,
no encontraba explicación, de cómo vivían de forma diferenciada, los que eran
del PC a diferencia de los demás, había privilegios.
Otro momento fue tener la oportunidad de presenciar la movilización
masiva más importante de Cuba, los 50 años del “1 de mayo” en el periodo de la revolución,
miles de banderas de organizaciones sindicales y millares de personas, que en
sus rostros se reflejaba la incomodidad y el no poder disimular que estaban en
su mayoría obligados.
Caminando por el barrio de Vedado, nos encontramos que el menú para un turista era en CUC, para los
residentes en pesos cubanos, el salario promedio de ese año era de 17 dólares
mensuales, era extraño ingresar a un negocio con precios en CUC y otros para
los demás, porque un jabón de tocador, estaban en las tiendas en CUC, impagable
para un residente, un jabón era 1/3 de su salario, recordaba que en los
hoteles, sobraban esos productos.
Abrí los ojos y todo lo que había consumido de música y textos, desde el
diario del Che en Bolivia, desde los relatos de Sierra Maestra, hasta las canciones
de Silvio Rodríguez, se desvanecieron, era el unicornio, las utopías, se
esfumaron al chocar la realidad y lo que vivi en CUBA, se convirtió de un sueño
utópico que tenía, a un relato, un Granma que esclavizaba a la sociedad, que se convirtió en otra, si otra “DICTADURA”,
la misma de Fulgencio Batista, pero vista mas de 60 años después, que hoy tiene
a su pueblo oprimido, sin libertad, sin elecciones libres, sin LIBERTAD de
expresarse, sin democracia, Fidel Castro, había prometido volver a la Constitución
del 40, optó por perpetuarse en el poder hasta su muerte, luego su hermano,
ahora Diaz-Canel.
Un sin fin de historias y anécdotas vividas en Cuba, me quedo con la calidez
de su pueblo, la alegría a pesar de sus vivencias, su gente es maravillosa, la
isla es un paraíso, merecen vivir la vida, tienen que vivir en LIBERTAD, en Democracia,
poder expresarse, tener derechos, no tener miedo, ojalá, esa beba que recibió el
cochecito, que hoy 2021 tendrá 12 años, pueda vivir su adolescencia en PAZ, con
libertad y en democracia, que pueda elegir libremente a sus representantes y
pueda soñar con una CUBA prospera y que
la consigna PATRIA y VIDA no sea en vano.
CUBA LIBRE
SOS CUBA
Sergio Petrocelli
