“Historia Argentina en tiempos de
Pandemia”
Hoy la argentina se encuentra en
una pandemia, que nos impide realizar nuestras tareas diarias, los diferentes
protocolos y las recomendaciones de aislamiento, fundadas en una crisis
sanitaria de alto impacto, generan distintas visiones y propuestas de como
transitar el camino correcto.
Nos enfrentamos a un silencioso
virus, que se transmite rápido y es devastador. Ya sabemos que el sistema de
salud colapsa, sino activamos los mecanismos de aislamiento social. Muchas familias,
amigos, debaten en forma virtual los acontecimientos del día a día del
coronavirus y su impacto en la economía global, en la salud, en los barrios, en
su seno familiar, sobre sus trabajos, empresas, pymes; debatimos sobre la
influencia de los medios de comunicación, de la formación educativa actual, de
los rendimientos escolares, de cómo actúan los gobiernos ante la demanda de la
sociedad, que pide en silencio, con angustia, volver a la vida cotidiana lo antes
posible. Nos preguntamos, ¿Podemos volver a la vida anterior?, ¿Estamos
dispuestos al cambio, que provoco la pandemia?, nos enmarcamos en una discusión
sobre el futuro, como así también sobre el presente, pedimos los testeos
masivos, necesitamos parar el contagio, necesitamos cuidar a los nuestros, necesitamos elevar nuestra
voz a los que toman las decisiones, es hora de una mesa de dialogo en serio,
buscar acuerdos, consensos, diseñar políticas públicas de protección a las
fuerza productivas, ejercer planes de contingencia, reasignar prioridades, afianzar
los poderes independientes, Ejecutivo, Legislativo, Judicial. La sociedad, el de
a pie, el “no contaminado” por el fanatismo ideológico, mira con asombro, en
soledad, como gobernantes utilizan sus espacios, para revolver el pasado
reciente, cuando la sociedad, pide en silencio, unión ante los embates del
virus, civismo, antes el avasallamiento de las libertades individuales, radicalización
en los controles constitucionales, aplicación de la Ley ante los que la
infringen, no se trata de angustiarse por no ir al cine, al teatro, a la plaza a
tomar mate, se trata de sobrevivir lo que provoco el Covid 19.
Necesitamos, calma, reflexión y sinceridad, los acuerdos y
consensos se logran todos juntos, en una sola mesa, aun con diferencias
sectoriales, sin mezquindad, con un solo objetivo, recuperar la iniciativa,
para que la recuperación post pandemia, incluya a todas las fuerza vivas de la
sociedad, no es utópico pensar y discernir, quiero una argentina para mis
hijas, que se sientan orgullosas de vivir en su país, que pueda construir sobre
lo desbastado, 36 años de democracia consolidada, es el faro que nos ilumina en
la oscuridad, el barbijo es un tapa boca, no una venda en los ojos, los que
conducen nuestros destinos, deben, utilizar los mecanismos de la democracia,
activen las instituciones, convocando a las fuerzas políticas, empresariales,
sociales, culturales, religiosas, a trabajar en conjunto.
Desde nuestra independencia de 1816 a la fecha, nuestra historia, genero
un laberinto de desencuentros y luchas por el poder mismo, al día de hoy,
numerosos enfrentamientos, civiles, militares, dictaduras, golpes de estado,
formaron generaciones de ciudadanos, que al limite de la intolerancia,
ejercitaron por distintos medios, el poder. Como así también, cientos de argentinos,
hombres y mujeres, sobresalieron, desde las conquistas sociales, los descubrimientos
científicos, culturales y deportivos. Por tal motivo, no se trata de grietas,
de cuarentena y anti cuarentena, de blanco o negro, se trata de adultez, de
estar a la altura de las circunstancias y dejar los caprichos, las facturas,
las chicanas, para resolver con seriedad, las consecuencias de la crisis
sanitaria, para que no quede en el camino la oportunidad de consensuar entre
todos, una salida posible, a este flagelo, llamado “Historia Argentina en
tiempos de Pandemia”
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